Ir al contenido principal

Mi Humanidad en el Propósito de Dios

 Y aunque tú principio haya sido pequeño, tú postrer estado será muy grande.

Job 8:7


Cada día de nuestra vida es un reto y nos enfrentamos a diferentes situaciones y en ese proceso el enemigo trata de meternos ideas en la cabeza, tales como, "no lo vas a lograr", "no vas a obtenerlo", "no eres nadie", "X o Y persona es mejor que tú". Infundiendo el miedo, el desaliento y la desesperanza en el hombre. 

También es posible que lleguemos a pensar o cuestionar a Dios preguntándole "¿cuándo harás algo conmigo?", "¿cuando cumplirás tu propósito en mí?". Es en ese momento donde decides si creer a esas palabras y quedarte en el desánimo o tomar una decisión radical para tu vida, dejandole todo el control a Dios, al colocarte en sus manos y aprender a depender de Él.

Este Dios maravilloso que comenzó en ti la obra la perfeccionará, pues aunque tu creas que Él tiene un propósito contigo el cual ves lejano, quiero decirte, que desde el mismo momento en que decidiste entregarle tu vida Él está trabajando a tu favor, pues ya estás en el propósito de Dios, así que, prepárate porque lo que necesitas es tomar aliento, buscar de Dios, sentir la necesidad de Él, honrarlo, y servirle.

Es necesario que dejes actuar a Dios, y hagas lo que Él quiere para tu vida, porque lo que tú crees que necesitas en tu vida o lo que tú crees que anhelas y deseas o sientes que necesitas, tal vez no sea lo que realmente necesitas, pero, Dios que conoce todas las cosas, tu pasado, tu presente, y tu futuro, sabe lo que realmente necesitas, y es posible que siempre tengas presente que en el futuro todo estará mejor, y siempre hay una proyección hacia él para todo, olvidandonos que el presente que vivimos es el futuro que ayer anhelabamos, cuando deberíamos estar viviendo un dia a la vez con lo que Dios nos ha dado. 

Queremos obtener las cosas fácilmente, pero, para eso es necesario primeramente el aprendizaje y vivir el proceso para poder conocer a Dios y vivir experiencias en Él, como lo vivió Job.

Job 42:5 dice: 

De oídas te había oído; más ahora mis ojos te ven.

Job solo había oído de Dios pero no había tenido experiencias con Él que lo llevarían a conocer quién es realmente Dios y fue un proceso doloroso, ya que, en todos los aspectos Job sufrió, pero era necesario que para que él conociera a Dios tuviera que vivir el proceso, todo ese proceso doloroso que le costó sus hijos, sus propiedades y su salud, y aún en medio de todo y con tan grande calamidad por la que pasó, siguió temiendo a Dios, pero ahora, con una convicción más grande de un Dios el cual antes solo escuchaba hablar, Job experimentó el quebranto a un nivel muy alto que le permitio conocer por si mismo a ese Dios de amor y propositos. Y cuando Job fue pasado por el fuego, cuando vivió el proceso, cuando tuvo la experiencia obtuvo lo que Dios tenía preparado para él, algo grande, porque todo lo que Dios le dio a Job fue mayor que lo que antes tenía y su postrer estado fue mejor y más grande que el primero.

No pienses que estas perdido, o que el proceso por el cual estas pasando no tiene sentido, no creas que tú situación no va a cambiar, es importante que creas en aquel que ha permitido que pases por este proceso, justamente para que aprendas a conocerlo, y entiendas que tu ya estas en ese proceso maravilloso de sus manos de amor, que quiere que tu vida y tus pensamientos sean diferentes y mucho mejor que al principio, por que lo que Dios tiene para ti es más grande que lo que tú puedas llegar a imaginar. 




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dios deposita su confianza en ti.

Cuando leemos en el capitulo 22 del libro de Genesis, desde el versiculo 1 hasta el 18,  podemos ver que Dios da una orden a Abraham, y no cualquier orden, sino que la de sacrificar a su único hijo, que además se lo había dado en la vejez. ¿Que hizo Abraham?, se levantó muy de mañana y preparó todo para ir a ofrecer el sacrificio. No sabemos que pasó por la mente y el corazón de Abraham desde que recibió esa orden, es posible que haya sido muy duro para él, y sin embargo, no cuestionó el mandato de Dios, sino que preparó todo para obedecerle.  En el camino Isaac le pregunta a su padre por el cordero para el holocausto, Abraham le responde "Dios se proveerá de cordero", y cuando llegan al lugar que Dios le había indicado, éste edifica un altar, compone la leña, ata a su hijo Isaac y lo coloca sobre ella en el altar. Abraham toma el cuchillo en su mano para degollar a su hijo y el ángel de Jehová le da voces desde el cielo diciendo; "No extiendas tu mano sobre el muchacho,...